Bestialidad N° 2: "Todo...".

En verdad no logré detectar dónde nació esta Bestialidad. Creo que su uso se remonta a la época del Proceso Militar 1976-1983, aunque recuerdo mensajes publicitarios fundacionales como el de Beldent ("Con toda, toda, toda la menta; con todo, todo, todo el sabor")

El Totalitarismo se manifiesta no solamente con medidas represivas, censuras despiadadas y represiones sangrientas. En las comunicaciones, las sociedades totalitarias así como los regímenes totalitarios, buscan totalizar con sus mensajes ciertas situaciones, hechos y dscursos, desplazando cualquier otra opción, desplazando a la Alternativa como concepto.

Por ejemplo, en el Mundial de Fútbol de 1978 y en los torneos mundiales de fútbol sucesivos hasta la década del '90, no había otra alternativa en la TV abierta que mirar fútbol y el mismo partido. El resultado: un mensaje totalizador y asfixiante de las alternativas, o sea: Totalitario.

No pretendo aquí ampliar ejemplos, que llegarían a las tristemente famosas "transmisiones por la Cadena Nacional de Radio-Teledifusoras" con su clásica apertura que paralizaba de miedo a los oídos, a las mentes y a los corazones de cualquier espíritu democrático, con su característico: "A continuación (pausa) transmite LRA juntamente con la cadena Nacional de Radio-Teledifusoras para todo el país. Hará uso de la palabra... etc,).

La Bestialidad: El discurso publicitario y metafórico de los medios de comunicación se reduce hoy casi exclusivamente a describir el atributo de un producto, servicio o propuesta, anunciando que posee "TODO el sabor", "TODO el ritmo", "TODA  la alegría", "TODO el humor", "TODA la información", etc.

Explicación: Afirmar que un producto, servicio o propuesta posee la TOTALIDAD de determinado atributo, implica directamente que NO EXISTE ALTERNATIVA, que el resto no tiene nada, que se trata de lograr el 100% de adhesión y 0% de oposición. Quedan claras las traducciones que la mente del público realiza automáticamente a la política y a su concepción filosófica de la sociedad: la opción que elijo debe ser TOTAL, quedando definitivamente ANIQUILADA cualquier otra opción.

O sea que: de "Todo, todo, todo el sabor" al Facismo hay sólo un pequeño paso mental.

Conclusión: Nada es "Todo" y "TODO" ES FACISMO.